|
Playing Monopoly
|
|
| ...conversando con gente de la empresa telefónica uruguaya, por el año 2002, le reclamaba que los servicios de ADSL eran muy caros, para los uruguayos, para la región y para el mundo. La respuesta del ingeniero de la empresa fue que si se bajaban los costos mucha gente iba a solicitar el servicio, entonces deberían invertir los ingresos de la facturación en inversión de infraestructura para dar cabida a la mayor demanda, de forma que eventualmente podría consumir todos los ingresos del servicio. Esto implicaría que el servicio no tendría ganancias por un buen tiempo mientras está creciendo el negocio. Varios de los que estaban escuchando quedaron bizcos. La interpretación es que la empresa prefiere tener un negocio marginal (aunque es monopolio) de forma de asegurar la facturación y ganancias; antes que invertir en hacer crecer el negocio para disponer de un ingreso muchísimo mayor en el futuro. Esto va completamente a contramano con la idea de un país de servicios donde entre otras cosas precisa de servicios de transmisión baratos sobre los cuales hacer negocios y poner servicios de valor agregado. Por otra parte la tendencia de las empresas de telefonía fija es que deben competir con los servicios inalámbricos brindando nuevas funcionalidades sobre una infraestructura que de otra manera se convierte en obsoleta (ver en La salud no es lo primero sobre la telefónica). Hoy en Europa las empresas de telefonía fija se plantean como proveedoras de servicios de comunicaciones. Están ofreciendo ADSL 2 con anchos de banda de 1Mbs y hasta 8Mbs (eventualmente hasta 25Mbit/s) y/o incluyendo televisión por cable las 24hrs y de regalo, lo que antes era el producto principal, todas las llamadas nacionales (urbanas e interurbanas)a teléfonos fijos (no celulares) gratis o con una tarifa plana simbólica. Arriba de estos servicios ya se están armando las empresas que brindan (hoy algo básico pero ampliando en un futuro) televisión interactiva o a pedido por Internet. El problema no es tanto que la empresa sea un monopolio sino que piense con cabeza de monopolio. Si fuera un monopolio del estado que se usara para promover la aplicación de las tecnologías de las telecomunicaciones y brindar infraestructura de telecomunicaciones de los negocios y los servicios, y fomentar el bienestar de la población, la idea de un monopolio bien explotado para la producción sinérgica del país estaría bien. Pero un monopolio cuyo enfoque es maximizar la facturación minimizando la inversión no es el ideal de empresa que uno esperaría. Garantiza el estancamiento tecnológico y es un techo al desarrollo de los servicios que se pueden implementar con semejante infraestructura. ...estaba haciendo la consultoría de una empresa distribuidora de servicios de televisión por cable, la primera y en los hechos el monopolio privado desde principios de los 90. Como ya había mucha discusión sobre los posibles servicios que una infraestructura de cable podría brindar, planes de leyes para liberalizar y hacer disponibles y controlar nuevos servicios y tecnologías, muchos asesores dijeron que deberían aprovechar en invertir en equipamiento de la red que permitiera los servicios de valor agregado como televisión interactiva, brindar Internet en el cable o hasta incluso telefonía fija, entre otros. Hoy en día es habitual que muchas de las empresas de cable de Europa y EE.UU. hayan virado hacia un negocio más horizontal de servicio aprovechando las facilidades de la red. Sin embargo estos empresarios nacionales decidieron que no, y desarrollaron una red que tecnológicamente era obsoleta desde antes de instalarla, para crear un mercado de la televisión por cable que venía más de 10 años atrasado, para implantarse por primera vez en el país. La realidad luego de 15 años mostró que fue un negocio redondo, pues en esos 15 años todos los avances tecnológicos y de servicios que los técnicos preveían (no por visionarios sino porque ya existían en muchos países desarrollados) ninguno de esos se implantó en el país. La empresa dispuso de un monopolio de los servicios durante 15 años con un equipamiento más que barato y sin cambios tecnológicos importantes y sin necesidad de replantearse el enfoque de negocios ni servicios brindados, incluso se dieron el lujo de bajar la calidad en los momentos de crisis económica y mantener el margen. La moraleja puede ser interpretada de varias maneras. Por un lado la viveza y el conocimiento de los inversores de hacer una inversión de tecnología barata, a sabiendas y convicción de que en el país nada se resuelve antes de 15 años y que eso les da margen para hacer un negocio con inversión mínima, disponer de un monopolio que les da bastante libertad para maximizar la recaudación y por tanto obtener ganancias importantes a plazos de decenios. El enfoque de otros es que una vez ubicados en posición predominante en el mercado, se aseguraron de mantener el monopolio, ya que la aceptación de las normas para los nuevos servicios no verían la luz mientras aprovecharan su influencia en el ámbito político sumado a la inoperancia del sistema. (ver No hagan olas) Otros opinan que el hecho del monopolio, es que son monopolios de hecho, porque es fácil, el mercado es tan marginal que si una primer empresa se coloca bien en el mercado ya no se le ocurre a ninguna otra competir por las migajas de mercado que quedan, y competir podría significar el quiebre de ambas. O que solo hay un nicho en el mercado nacional y que es el de precio más barato, y según Porter no pueden haber dos. Pero esto no parece ser así si uno ve el mercado de telefonía celular. Y si esa fuera la realidad la idea de privatizar y abrir a la competencia no parecería muy justificado. Privatizar no garantiza que haya servicios mejores y más baratos para el público. Ni siquiera que haya varias empresas en el mercado lo garantiza, en particular hay que recordar que en telefonía celular siempre hubo lobby entre las empresas y las tarifas y promociones, y hasta las incorporaciones de tecnología siempre se negociaron cuando y si se incorporaban, por lo que nunca hubo competencia verdadera. Ejemplos de situaciones similares hay a montones de otras muchas organizaciones que no hay espacio para enumerar... Un ejemplo es el monopolio de facto que se da en la distribución de diarios y revistas en Uruguay, donde la única distribuidora del país está en condiciones de decidir cual es el precio de mercado (y por lo tanto su margen) de cada producto que sale a la calle entre otras cosas. En estos días (21/02/2007) se comenta que crece el interés dentro de la IMM de privatizar los casinos pues han estado dando pérdidas millonarias durante años. Según muchos es el único lugar del mundo donde hay un casino que dé pérdidas. Siendo que los Casinos del Estado no tienen ese problema. Claramente el problema no es que los casinos sean deficitarios, sino que los directivos que están a cargo no saber gestionarlos o no se toman las medidas necesarias para revertir esa situación, rotando el personal, definiendo procedimientos, controlando, castigando ejemplarmente a quienes abusan del sistema. Si no hay técnicos y especialistas para controlar actividades hechas directamente dentro de la organización, difícilmente logren controlar a un tercero que domina el negocio, y sabe las limitaciones de conocimiento y de contralor que tiene el que brinda la licencia de explotación. Este problema de no tener expertos en las mejores prácticas y en los controles y auditorias de un cierto dominio de negocio hace que poder tercerizar esos servicios sea muy riesgoso. |
|
Esta página fue visitada |